El dirigente libertario Gastón García Zavalía formalizó su alejamiento de la conducción de La Libertad Avanza (LLA) en Tucumán y anunció la creación de un nuevo espacio político denominado “Compromiso y Libertad”, en medio de una creciente interna con el titular del partido en la provincia, Lisandro Catalán.
La ruptura fue comunicada a través de un documento en el que el exintegrante de la mesa chica de LLA justificó su decisión en lo que definió como una “necesidad imperiosa, casi de supervivencia política”, frente a lo que describió como una deriva “sectaria y excluyente” en la estructura local del espacio.
En ese texto, García Zavalía apuntó directamente contra el esquema de conducción partidaria y aseguró que el armado tucumano se convirtió en “un círculo cerrado de amigos”, dedicado -según denunció- a desplazar a quienes no responden de manera incondicional a la cúpula dirigente.
Pese a la ruptura con la estructura provincial, el dirigente dejó en claro que mantiene su alineamiento con el presidente Javier Milei. “Apoyamos sin fisuras el cambio de matriz económica y cultural”, sostuvo, aunque marcó diferencias con el funcionamiento interno del partido en Tucumán, al que acusó de reproducir lógicas alejadas de los principios que dice representar.
Críticas a Catalán y denuncia de falta de participación
En declaraciones públicas, García Zavalía profundizó sus cuestionamientos hacia Catalán, a quien acusó de ejercer un manejo personalista del partido. “El doctor Catalán quiere manejar el partido como si fuese su propia estancia o como si fuese un club”, afirmó, al tiempo que cuestionó la ausencia de apertura y debate dentro del espacio.
Según relató, su sector venía intentando discutir diferencias en el plano interno, pero con el correr del tiempo esas tensiones se agravaron por la falta de participación. “No permiten participar, toda voz disidente no la aceptan o directamente no le dan cabida”, expresó.
El dirigente también señaló que él mismo fue desplazado de la mesa chica por no compartir determinadas decisiones y sostuvo que hubo otros referentes que corrieron la misma suerte. En ese marco, mencionó el caso de José Macome, a quien identificó como uno de los fundadores de LLA en Tucumán y que, según dijo, también habría sido marginado.
Además, advirtió sobre las debilidades territoriales del armado libertario en la provincia. Si bien reconoció la importancia de las redes sociales en la construcción política, remarcó que eso no alcanza para consolidar una fuerza competitiva. “Son muy importantes las redes, pero también es muy importante el territorio y se conocen muy pocos referentes”, planteó.
Un nuevo armado con la mira puesta en 2027
Con el lanzamiento de “Compromiso y Libertad”, García Zavalía dejó en claro que su intención es seguir dentro del universo libertario, aunque desde una construcción propia y con proyección provincial.
En su diagnóstico, el principal problema del espacio en Tucumán no es sólo la falta de apertura interna, sino también la incapacidad para ofrecer una alternativa real frente al oficialismo local. “Nos preguntamos con profunda preocupación: ¿así pretenden combatir el modelo de Osvaldo Jaldo? No lo parece”, sostuvo en su pronunciamiento.
A su entender, el “amiguismo” y la “idolatría personalista” no son herramientas válidas para disputar poder en la provincia. Por eso, anticipó que su nuevo espacio trabajará de cara a los próximos comicios con una lógica distinta, basada en la discusión de ideas y el fortalecimiento territorial.
En ese sentido, afirmó que será necesario recorrer barrios y consolidar presencia en toda la provincia para construir una opción con volumen político. También dejó abierta la posibilidad de dirimir diferencias mediante una interna, en caso de que sea necesario.
Respecto de sus vínculos con otros referentes libertarios, señaló que mantiene una relación distante con el diputado Gerardo Huesen, a quien ubicó cerca del entorno de Catalán, aunque destacó un trato respetuoso con dirigentes como Federico Pelli y Soledad Molinuevo.
García Zavalía, procurador y miembro de la asamblea provincial, cerró su posicionamiento con una definición política que busca marcar el perfil de esta nueva etapa: “La libertad no se negocia, y la democracia interna tampoco”.
