La Justicia de Corrientes investiga el caso de una joven de 24 años que denunció la desaparición de su bebé en un hospital de la zona. Sin embargo, con el paso de los días y la incorporación de nuevas pruebas, el caso dio un giro y los investigadores analizan la hipótesis de que la mujer nunca haya estado embarazada ni haya dado a luz.
Todo comenzó a partir del reclamo de la denunciante, llamada Jennifer. La mujer aseguró que su hijo, nacido prematuro el pasado 11 de marzo y que permanecía internado desde entonces en el Hospital Materno Neonatal Eloísa Torrent de Vidal, fue dado por muerto y que su cuerpo presuntamente desapareció el 18 de julio.
De acuerdo a su relato, cuando fue junto a su pareja a visitar al bebé aquel día, los médicos les informaron que había fallecido. Luego, cuando pidieron el acta de defunción, las autoridades del centro de salud aseguraron que no existía ningún cuerpo ni había registros del parto o la internación del chico.
Jennifer la madre del bebe radicó la denuncia en la Comisaría Segunda y sostuvo que ella firmaba una planilla cada vez que iba a visitar a su hijo. Sin embargo, con el avance judicial, los investigadores comenzaron a sospechar que la mujer nunca tuvo un bebé.
La hipótesis cobró fuerza a partir de que los estudios forenses realizados a la joven concluyeran que no presentaba cicatrices o indicios de haber transitado un embarazo. Además, señalaron que su testimonio tenia inconsistencias, como no poder responder a la pregunta de si el parto fue natural o por césarea.
En paralelo, se conoció que las imágenes publicadas en redes sociales por la madre, donde se veía al supuesto bebé, mostraban una incubadora y aparatología que no corresponde al hospital denunciado. También, luego de un riguroso rastreo por internet, se supo que las fotos fueron tomadas hace dos años y pertenecían a un prematuro de otro país.
En la investigación tampoco se encontraron datos sobre la mujer en los registros del hospital, ni fue captada en ningún momento por las cámaras de seguridad, a pesar de que ella aseguró ir a visitar al bebé diariamente.
Como parte de las medidas ordenadas por la Justicia, Jennifer fue sometida a estudios ginecológicos y psiquiátricos en el Instituto Médico Forense.
