Juan Manzur sigue recorriendo Tucumán y buscando recuperar protagonismo en el escenario político provincial. Con la intención de posicionarse como candidato a gobernador en 2027, el actual senador nacional intenta reconstruir su estructura territorial y mostrar capacidad de convocatoria. Sin embargo, dos episodios recientes dejaron al descubierto las dificultades que enfrenta para consolidar apoyos, incluso entre sectores con los que mantiene vínculos políticos.
Por un lado, su desembarco en Famaillá no contó con la presencia de la senadora nacional Sandra Mendoza, su compañera de bancada y una de las principales referentes políticas de ese distrito. Por otro, el Partido Socialista de Tucumán salió públicamente a despegarse de una actividad encabezada por Manzur en su sede partidaria y cuestionó que se hubiera realizado sin autorización de sus autoridades.
Famaillá: Manzur recorrió el territorio de Sandra Mendoza, pero sin la senadora
Uno de los movimientos más recientes del exgobernador tuvo como escenario el barrio El Cruce, en Famaillá, un distrito donde Sandra Mendoza conserva una importante influencia política.
La particularidad del encuentro fue la ausencia de la legisladora nacional, que comparte con Manzur una banca por Tucumán en el Senado de la Nación. Su falta de participación adquiere relevancia por tratarse de una dirigente con peso territorial en una ciudad históricamente importante para el peronismo tucumano.
Manzur difundió imágenes de su recorrida y destacó el contacto con los vecinos. A través de su cuenta de X, aseguró que durante el encuentro escuchó testimonios de familias que trabajan cada vez más y a las que el dinero les alcanza cada vez menos.
También sostuvo que muchos tucumanos recuerdan épocas en las que podían vivir con mayor tranquilidad y proyectar un futuro mejor para sus hijos. El senador se mostró particularmente entusiasmado por la participación de militantes. «Me emocionó ver cómo tantos compañeros se fueron acercando por iniciativa propia, con ganas de participar y aportar», expresó.
Sin embargo, al momento de los agradecimientos, Manzur no mencionó a Mendoza. En cambio, destacó el trabajo de Tina Veliz, a quien reconoció por organizar la actividad y mantener abiertas las puertas del peronismo en Famaillá.
Aunque no trascendieron explicaciones sobre la ausencia de la senadora, la imagen política del encuentro dejó un dato concreto: Manzur buscó mostrar presencia territorial en uno de los bastiones de su compañera de bancada, pero no contó con su acompañamiento.
El Partido Socialista le marcó la cancha y rechazó el uso de su sede
El otro episodio que complicó la estrategia de construcción política de Manzur se produjo a partir de una actividad realizada en la Casa del Pueblo, sede del Partido Socialista de Tucumán.
La Junta Ejecutiva Provincial del PS, presidida por José Miguel Vera, difundió un comunicado para rechazar la utilización de sus instalaciones en un acto político realizado, según denunció, sin aviso ni autorización de las autoridades partidarias.
Aunque el documento evitó mencionar expresamente al exgobernador, fuentes socialistas confirmaron que el malestar fue provocado por el encuentro que encabezó Manzur.
«La utilización de nuestra sede partidaria no puede realizarse de manera unilateral ni al margen de las decisiones de los órganos partidarios», advirtieron desde la conducción socialista.
El pronunciamiento fue más allá de una cuestión administrativa. Las autoridades remarcaron que el partido todavía no definió qué posición adoptará frente a las elecciones de 2027 y dejaron en claro que ningún dirigente puede comprometer institucionalmente a la organización mediante acuerdos individuales.
También rechazaron que se pretenda involucrar al socialismo en disputas internas de otras fuerzas políticas. «Rechazamos que se vincule al partido haciéndolo partícipe de internas de terceros espacios políticos», señalaron, al tiempo que cuestionaron que algunos afiliados puedan comprometer a toda la organización mediante hechos consumados.
El mensaje representa un límite político para Manzur: la conducción socialista dejó en claro que una reunión en su sede no implica respaldo institucional a su proyecto electoral.
El desafío de Manzur: reconstruir poder y conseguir aliados para 2027
Los dos episodios se producen mientras Manzur intenta volver a instalarse como una figura central en la discusión por la sucesión gubernamental de 2027.
Después de haber gobernado Tucumán durante dos mandatos consecutivos, el senador busca recuperar presencia en el territorio mediante reuniones con militantes, dirigentes y vecinos. Su estrategia apunta a mantener vigente su figura y reconstruir una base política que pueda sostener una eventual candidatura.
Sin embargo, el escenario actual presenta dificultades. La ausencia de Sandra Mendoza en una actividad desarrollada en su propio distrito y el rechazo público de las autoridades del Partido Socialista reflejan que no todos los sectores que Manzur busca acercar están dispuestos a acompañarlo institucionalmente.
Estos hechos, por sí solos, no permiten concluir que exista una ruptura política con Mendoza ni un aislamiento definitivo del exgobernador. Pero sí exponen obstáculos concretos para transformar sus recorridas y encuentros en respaldos políticos efectivos.
De cara a 2027, Manzur enfrenta así un desafío que va más allá de recuperar visibilidad: demostrar que conserva capacidad para articular alianzas, sumar dirigentes y construir una estructura electoral competitiva.
Por ahora, mientras insiste en mostrar convocatoria y entusiasmo militante, algunas de sus últimas apariciones dejaron una postal menos favorable: aliados que no aparecen y partidos que prefieren marcar distancia antes que quedar asociados a su proyecto político.
