Los tucumanos vivimos un fin de semana marcado por la tragedia y la furia de la naturaleza. Lo que el Servicio Meteorológico anticipaba como una alerta amarilla con precipitaciones de entre 50 y 60 milímetros, terminó convirtiéndose en un diluvio que superó los 200 milímetros en varias zonas del interior de la provincia y la capital. Ante este dramático escenario, el gobernador Osvaldo Jaldo encabezó este lunes una conferencia de prensa junto a su gabinete ampliado y el Comité de Emergencia. Sin embargo, lo que debía ser exclusivamente un espacio para brindar certezas operativas, terminó evidenciando una clara maniobra para esquivar las preguntas más incómodas de la prensa.
El saldo trágico de un fin de semana negro
El impacto del temporal no solo se midió en calles anegadas y ríos desbordados, sino en la pérdida irreparable de vidas humanas. Durante el inicio de su exposición, el mandatario provincial lamentó profundamente las víctimas fatales que dejó la tormenta entre la tarde del sábado y la madrugada del domingo. Con evidente consternación, Jaldo envió sus condolencias a los familiares de un niño fallecido y de un matrimonio que también perdió la vida durante el temporal, dejando hijos pequeños. “Nadie se los va a devolver”, expresó el gobernador, remarcando que será el Poder Judicial el encargado de esclarecer las causas y circunstancias exactas de estas tragedias que hoy enlatan a toda nuestra provincia.
Asistencia en las zonas más golpeadas del sur
El desborde de ríos como el Gastona y el Medina, sumado al arroyo Barrientos, generó graves inundaciones en los departamentos de Río Chico y Chicligasta, afectando severamente a localidades como Aguilares, Concepción y comunas aledañas. En este sentido, Jaldo destacó el trabajo ininterrumpido que vienen realizando las autoridades locales e intendentes desde la noche del sábado. El Comité de Emergencia se reunió a las 7 de la mañana para coordinar la reposición de bienes materiales perdidos por los vecinos inundados, evaluar el estado de los establecimientos escolares y relevar la situación de las rutas. El titular del Ejecutivo provincial hizo hincapié en que su administración «no se esconde» y acompaña a los afectados en el territorio.
Críticas a la Nación como escudo ante la prensa
A pesar del extenso reporte sobre los daños y la asistencia oficial, la dinámica en el salón de la Casa de Gobierno tomó otro rumbo a la hora de las consultas periodísticas. Fiel al enfoque discursivo que viene ensayando, Jaldo eludió sistemáticamente las preguntas de los medios referidas a la histórica falta de obras de infraestructura hídrica y de mitigación en la provincia. En lugar de ofrecer respuestas concretas sobre por qué hay familias tucumanas que se están inundando «por segunda o tercera vez» en lo que va del año, el gobernador optó por desviar el foco con fuertes críticas hacia la Nación. Ante cada interrogante sobre las falencias preventivas locales, la estrategia fue escudarse en la parálisis de la obra pública nacional y la falta de envío de fondos por parte del poder central, utilizando la emergencia climática para confrontar y evitar rendir cuentas sobre las responsabilidades estructurales de la provincia.
