El papa León XIV recibió este sábado el alta hospitalaria y abandonará a primera hora de la tarde el Hospital Gemelli de Roma donde fue operado de un adenocarcinoma pulmonar, informó la oficina de prensa del Vaticano.
“Tras los análisis de sangre, la radiografía de tórax realizada esta mañana y la evaluación de su estado clínico, el Santo Padre ha sido dado de alta”, indica la comunicación del equipo médico difundida por la Santa Sede.
Tras cuatro de días de hospitalización, el pontífice regresará al Vaticano a primera hora de la tarde y “mañana (domingo) rezará el ángelus desde la ventana de los aposentos papales”.
El comunicado médico previo precisó que la recuperación posoperatoria le permite llevar a cabo sus actividades diarias de manera completamente independiente. El Papa nacido en Chicago retomó sus tareas de trabajo desde la habitación del hospital, donde se reunió con su jefe de gabinete y continuó con ejercicios de fisioterapia respiratoria.
A León XIV se le diagnosticó adenocarcinoma pulmonar, la forma más frecuente de cáncer de pulmón, tras la cirugía del martes 13 de octubre en la que se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una intervención videoasistida que duró aproximadamente tres horas.
Los especialistas que lo atienden aguardan los resultados de estudios adicionales para determinar la composición molecular y genética precisa del tumor, si el cáncer se diseminó más allá del lóbulo extirpado y si será necesario algún tratamiento complementario.
“Los resultados son bastante buenos, con una supervivencia libre de enfermedad a cinco años superior al 80% en los estadios más tempranos del cáncer de pulmón de células no pequeñas”, indicó el doctor Matthew Triplette, director del Programa de Detección de Cáncer de Pulmón del Centro Oncológico Fred Hutchinson de Seattle, citado por CNN.
El primer viaje apostólico de León XIV a América Latina —programado del 6 al 17 de noviembre con escalas en Uruguay, Argentina y Perú— quedó condicionado a la recuperación del pontífice. “Dependerá de cómo evolucionen las cosas; debemos esperar a que salga del hospital y ver qué dicen los doctores sobre si está en condiciones de viajar”, afirmó el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, quien calificó la gira como “un viaje largo y exigente”, en declaraciones recogidas por las agencias LaPresse y ANSA.
