Desde la medianoche, rige el paro general de 24 horas, convocado por la CGT, en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno, que será tratada hoy en la Cámara de Diputados. A la medida también se sumaron varios gremios vinculados al transporte, bancos y comercios.
Luego de que se descartara la realización de una movilización en las inmediaciones del Congreso de la Nación, el sindicato ratificó el cese de actividades durante una conferencia de prensa realizada el miércoles. Allí, explicaron que el objetivo será que “no haya nadie en la calle”, como muestra del rechazo a la iniciativa.
Por otro lado, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció su participación en la huelga, pero afirmaron que realizarán una manifestación frente al Palacio Legislativo. De forma paralela, el Gobierno comunicó que descontará el día a quienes se sumen al paro. El Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), que agrupa a la UOM, Aceiteros y las dos CTA, también confirmó su adhesión a la marcha.
Varias horas antes de la sesión convocada por la Cámara de Diputados para tratar la ley de reforma laboral, las fuerzas de seguridad que dependen del Ministerio de Seguridad de la Nación ya están rodeando el Palacio Legislativo. Sobre la avenida Rivadavia, en apenas una cuadra, hay 16 móviles de la Gendarmería Nacional, incluidos dos camiones cisterna con una capacidad de 30.000 litros cada uno. Del otro lado del Congreso, sobre Hipólito Yrigoyen, se concentra la Infantería de la Policía Federal.
Una valla separa el asfalto de la avenida Entre Ríos de la Plaza de los Dos Congresos. En la plaza, militantes de organizaciones de izquierda despliegan sus banderas: el MST, el Partido Obrero y el Polo Obrero son algunas. Hay camiones que guardan decenas de banderas para cuando sea la hora de la movilización, pasado el mediodía de este jueves de paro general.
Tal como había anticipado, la CGT no está visible en esta plaza, ni siquiera a través de banderas. Mientras se espera una jornada larga y tensa dentro y fuera del Congreso, la plaza es también -y a esta hora- la sede del paseo de los perros vecinos y del running de decenas de personas. Por la avenida Rivadavia circulan algunas líneas de colectivos de la empresa DOTA y, sobre todo, cada vez más autos particulares.
