El Gobierno de Tucumán pondrá en marcha desde el viernes 20 de febrero una nueva ronda de paritarias con los gremios estatales, con el objetivo de discutir una recomposición de haberes en un escenario económico ajustado. El ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado, confirmó que el cronograma de encuentros se extenderá hasta el martes 24, con reuniones segmentadas por áreas.
La agenda arranca con los sindicatos docentes y con los gremios de mayor peso en la administración pública, y continuará luego con Salud, el Subsidio de Salud, Seguridad y organismos descentralizados. La definición de ese calendario no es un detalle menor: el margen para acordar es corto y cada día cuenta para evitar que el conflicto escale.
El reloj escolar marca el pulso: el 2 de marzo está a la vuelta de la esquina
El punto de mayor tensión se concentra, como casi todos los años, en el frente educativo. Según el calendario escolar 2026, las clases presenciales en Inicial, Primario y Secundario comenzarán el lunes 2 de marzo. Eso deja a la negociación docente prácticamente pegada al arranque del ciclo lectivo, con el fantasma conocido: si no hay avances rápidos, la amenaza de paros aparece como herramienta de presión y el inicio puede quedar en jaque.
En ese contexto, desde ATEP ya anticiparon una negociación “dura” y describieron un panorama “más que preocupante” para los salarios docentes. Entre los planteos, asoma el reclamo de cambios que impacten en la estructura salarial, además del pedido de una recomposición que alcance para enfrentar la dinámica de precios y el costo de la vuelta a clases.
Paros en el radar: gremios tensan y el Gobierno busca llegar a un acuerdo
Aunque la Provincia apunta a encauzar el diálogo sector por sector, la discusión llega cargada de señales de conflicto. En el universo docente, algunos sindicatos ya dejaron trascender que no descartan medidas de fuerza el mismo 2 de marzo si la propuesta salarial no se acerca a lo que consideran el “costo real” de vida.
Con ese telón de fondo, la paritaria se vuelve una carrera contra el tiempo: cerrar números, evitar anuncios de medidas de fuerza y garantizar normalidad en las escuelas. Cada reunión de la semana próxima no sólo definirá porcentajes y modalidades, sino también si Tucumán logra arrancar las clases sin el ruido de un paro latente.
