Un nuevo episodio de violencia e intrusión domiciliaria volvió a encender las alarmas en San Miguel de Tucumán. En la madrugada del domingo 15 de febrero, un hombre de 38 años irrumpió en una vivienda de la zona sur, en calle Gorriti al 500, y terminó amenazando con un cuchillo a un niño de nueve años que dormía en una de las habitaciones.
De acuerdo con la acusación fiscal, el sospechoso trepó una tapia e ingresó a la propiedad a través de un ventiluz cerca de las 4. Ya adentro, se dirigió directamente al dormitorio del menor y lo intimidó para que guardara silencio.
Forcejeo, reducción y detención: cómo terminó el ataque
Los ruidos alertaron al padre del niño, que se levantó y al entrar a la habitación se encontró con el intruso armado. Según la reconstrucción oficial, hubo un forcejeo y el dueño de casa logró reducirlo y retenerlo dentro del dormitorio hasta que llegó la Policía, que concretó la aprehensión.
La secuencia, con un menor bajo amenaza y un delincuente reducido “a mano limpia” por la familia, expone una postal repetida: hogares convertidos en blanco de ataques mientras sus habitantes duermen, y víctimas obligadas a reaccionar en segundos para evitar una tragedia.
Prisión preventiva y una seguidilla que alimenta el miedo
La causa quedó en manos de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos II, a cargo de la fiscal Susana Cordisco. El lunes 16 de febrero se realizó la audiencia de control de aprehensión y formulación de cargos: el Ministerio Público Fiscal pidió 45 días de prisión preventiva por riesgos procesales, pero la jueza resolvió dictarla por 30 días mientras se producen medidas pendientes.
El caso no aparece aislado. Apenas una semana antes, la Justicia también había dictado prisión preventiva contra un acusado por ingresar armado a una vivienda en avenida Independencia al 1000 y amenazar a la propietaria. Dos hechos en pocos días, con armas blancas, entradas a domicilios y familias en shock, refuerzan una sensación extendida en la provincia: la inseguridad no cesa, cambia de modalidad, pero sigue golpeando con fuerza.
