Destacadas Política

Polémica por el uso del dinero del fondo para la basura, durante la gestión de Alfaro

Municipios, comunas y hasta reparticiones provinciales mantienen deudas con el Consorcio Metropolitano para la Gestión de los Residuos Sólidos Urbanos (Girsu). El rojo, que asciende a $769 millones, pone en jaque la clasificación y la disposición final de la basura que se recoge en el Gran San Miguel de Tucumán. Al punto que, en las últimas semanas, los desechos comenzaron a acumularse en la planta de San Felipe.

Ahora se conoció que, mediante el Girsu, la Municipalidad de la Capital canalizó obras públicas que se hicieron en la gestión del intendente Germán Alfaro. Entre ellas, la recuperación del Palacio de los Deportes. La obra del Palacio de los Deportes fue el broche de la gestión de Alfaro en la Capital. A fines de mayo, cuando comenzaron los trabajos, el ex intendente precisó en entrevistas televisivas que el financiamiento correría por cuenta del municipio, cosa que ahora se conoce no fue así.

El detalle de erogaciones de octubre del ente que integran San Miguel de Tucumán, Tafi Viejo, Banda del Rio Salí, Las Talitas, Alderetes y Yerba Buena muestra que alrededor del 73% de los pagos fueron para la cooperativa Juntos Seremos Más Limitada. A lo largo de ese mes, se libraron casi $ 700 millones de los $ 940 millones pagados por el Consorcio en obras y en servicios.

¿Cómo funciona el Girsu? Se trata de la etapa complementaria al sistema de recolección de residuos urbanos, que en algunos municipios se efectúa a través de contratistas (por ejemplo, la empresa 9 de Julio en la Capital), y en otros distritos (como Las Talitas), mediante reparticiones propias. Si bien la Ley 8.177 establece que los municipios, las comunas rurales y los consorcios intermunicipales podrán solicitar al Poder Ejecutivo “asistencia operativa y/o económica para la correcta prestación del servicio de recolección, transporte, tratamiento y/o disposición final de residuos sólidos urbanos”, el texto no consigna los aspectos relacionados a los controles de los fondos.

De esta manera, el Convenio y el Estatuto habilitan al Consorcio Metropolitano tanto a confeccionar su propio presupuesto como a confeccionar los mecanismos de control sobre la aplicación de los recursos recibidos de distintas fuentes de financiamiento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *